El diamante natural frente al diamante de laboratorio

El hombre a lo largo de la historia ha jugado a imitar a la naturaleza. La intención es buena ya que algunos recursos se están agotando y son necesarios para mantener nuestra forma de vida. Sin embargo, en el caso de la joyería, que no hablamos de artículos de primera necesidad, el análisis debería realizarse desde otra perspectiva.

Queremos aprovechar este artículo para aclararte algunos aspectos que pueden confundir y para ello lo primero es explicar el origen de las gemas.

¿Sabes la diferencia entre una gema natural, una gema sintética y una gema de imitación?

La gema natural es aquella producida por la naturaleza. El hombre sólo interviene para extraerla de la mina, calibrar y tallar dándole la forma deseada. Los expertos en gemas y en general los que nos dedicamos a la joyería, cuando hablamos de gemas sin más, siempre nos referimos a las naturales

En el lado opuesto, cuando hablamos de gema sintética, nos referimos a una piedra que ha fabricado el hombre en un laboratorio reproduciendo las “mismas” ó similares condiciones de la naturaleza. Una gema sintética tendrá un color muy parecido, la misma composición química, la misma dureza y demás propiedades que su equivalente natural. Pero cuando se comercia con estas gemas, la normativa es muy clara y siempre se debe decir que es una gema «sintética».

Por último la gema de imitación es cualquier gema, natural o sintética que intente suplantar la personalidad de otra normalmente de más valor. 

Parece claro entonces y podemos resumir diciendo que un diamante sintético es una gema de imitación de un diamante natural. 

 

¿Cómo se forma el diamante natural?

El diamante natural en su forma más pura está formado únicamente por carbono. Hay 3 elementos que participan de su formación: Profundidad, Temperatura y Presión. El cuarto y no menos importante…el tiempo. 

Solitario con diamantes, modelo Manterola

Los diamantes naturales se crean bajo la superficie terrestre a una profundidad comprendida entre 150 y 200 km. Allí se dan unas condiciones de temperatura (más de 1000 ºC) y presión (0,5 millones de atmósferas 30 kilobares) altísimas. El proceso de formación de un diamante es muy largo, no hablamos de miles sino de millones de años. 

Los diamantes quedan almacenados en las llamadas “zonas de estabilidad de diamantes” de ahí pasan a la superficie terrestre gracias a las erupciones volcánicas originadas en las profundidades. Se trata de un viaje desde el interior de la tierra hasta el exterior de más de 75 millones de años. ¿No te parece increíble? 

Conocer el origen del diamante natural nos ayuda a amar aún más esta gema preciosa.

¿Qué es un diamante de laboratorio? 

Los diamantes de laboratorio, también llamados sintéticos o “ecológicos”, se fabrican en un laboratorio utilizando tecnologías que imitan las condiciones bajo las cuales se desarrollan los diamantes naturales. Están formados del mismo material, carbono. Son expuestos a las mismas condiciones de presión y temperatura que los diamantes naturales, son ópticamente y químicamente idénticos a la variedad natural, pero no tienen el factor único y exclusivo de ser una gema creada por la naturaleza y que ha vivido con nosotros desde el origen de la tierra.

¿Son reales los diamantes creados en un laboratorio? 

Los diamantes de laboratorio son diamantes reales en términos de su composición, pero su origen es diferente. Los diamantes de laboratorio están fabricados artificialmente en un laboratorio, mientras que los diamantes naturales se forman dentro de la Tierra. El diamante de laboratorio es una imitación perfecta del diamante natural. 

La sostenibilidad y el marketing del diamante de laboratorio

Merece la pena profundizar en este tema. Las empresas que se dedican a producir diamante sintético están realizando fuertes campañas de marketing que hablan de las bondades de su producto frente al agotamiento de los recursos naturales. Sin embargo no cuentan que los métodos utilizados para fabricar los diamantes de laboratorio requieren una enorme cantidad de energía. 

Por su parte, el diamante natural ayuda al crecimiento y desarrollo socioeconómico de los países productores y son su principal fuente económica. Cuando se habla de diamantes y sostenibilidad, no podemos obviar el Tratado de Kimberley. Se trata de un sistema de certificaciones creado para evitar que los diamantes naturales de países en guerra entren en el mercado de los diamantes. De esta forma, se puede garantizar a los clientes que no financian guerras ni abusos de los derechos humanos con su compra de diamantes. 

Todos los diamantes utilizados en Marfil provienen de países dentro del tratado de Kimberley. 

El precio de los diamantes 

El diamante natural es una de las gemas más buscadas y deseadas, es un recurso mineral finito y a lo largo de la historia se ha utilizado como bien de inversión. Por eso, año tras año, el precio del diamante natural aumenta y se vuelve más exclusivo.

Brazalete de Oro y Diamantes, Marfil

Y es aquí donde se diferencia del diamante sintético, puesto que la producción en masa abarata el precio del diamante de laboratorio. De hecho, el mercado del diamante sintético parece que ha llegado a su cima y el precio está bajando a ritmos inesperados.

¿Qué valor van a conservar los diamantes sintéticos en el tiempo? Según los expertos, los diamantes sintéticos pueden terminar costando lo mismo que las circonitas debido a que su proceso de fabricación no tiene límite de producción.

¿Cómo diferenciar un diamante sintético de uno natural?

Sin los medios adecuados, es imposible. Así que no te dejes llevar por las gangas, y recuerda el dicho castizo “nadie da duros a peseta”. Compra sólo en una joyería de referencia, que tenga solera y cierta historia, con un establecimiento físico al que poder dirigirte si tienes un problema. Pide siempre un certificado gemológico emitido por un titulado en gemología experto en diamantes. Nuestro equipo reúne gemólogos, tasadores oficiales y expertos en diamantes por el HRD de Amberes.

Dormilonas de Diamante, talla brillante

Porqué en Marfil sólo utilizamos diamantes naturales…

 

Nuestros valores como empresa incluyen la creación de joyas únicas que perduren en el tiempo y sólo empleamos los materiales más nobles: Oro y gemas preciosas naturales.

La joyería es amor, legado, historia y tradición. Una joya debe estar a la altura del sentimiento que representa. Es por ello que hemos decidido No utilizar en nuestras creaciones los diamantes sintéticos ó de laboratorio

Pendientes de línea Art Decô, diseño Marfil Joyeros

Una última reflexión… ¿Es comparable un diamante natural que ha tardado millones de años en formarse con un diamante de laboratorio creado en 3 semanas? ¿Usarían joyeros como Harry Winston, Louis Cartier ó Buccellati el diamante de laboratorio en sus creaciones? Estamos convencidos de que no. Nuestros referentes en alta joyería han decidido no utilizar el diamante sintético y Marfil tampoco.